El deseo de los ojos

El refugio del abatido

El deseo de los ojos es engañoso, este es inminentemente atractivo a primera vista, su necesidad va en aumento para saciarse y satisfacerse cuanto pueda. Ese es su objetivo, alimentarse de lo efímero y perecedero, de lo mundano y secular de esta vida. Se muy bien que su fin o remate es doloroso, sus placeres son adictivos e insaciables, que destrozan al espíritu y la mente. Los ojos son instrumentos peligrosamente destructivos para un hombre, inflaman fácilmente la llama de la concupiscencia; no lo niego. Los ojos me son compuertas por donde dejo pasar abiertamente torrentes de diversas magnitudes de placeres, aparentemente idílicos, pero perniciosos. Puedo considerar al deseo de los ojos como un sendero que te puede conducir directamente al desengaño y a la desventura, siempre allí, insaciable; susurrando en lo profundo de tu mente que tienes o debes conseguir tal o aquella cosa para satisfacerte. Siempre desaconsejando a…

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El deseo de los ojos

El deseo de los ojos es engañoso, este es inminentemente atractivo a primera vista, su necesidad va en aumento para saciarse y satisfacerse cuanto pueda. Ese es su objetivo, alimentarse de lo efímero y perecedero, de lo mundano y secular de esta vida. Se muy bien que su fin o remate es doloroso, sus placeres son adictivos e insaciables, que destrozan al espíritu y la mente. Los ojos son instrumentos peligrosamente destructivos para un hombre, inflaman fácilmente la llama de la concupiscencia; no lo niego. Los ojos me son compuertas por donde dejo pasar abiertamente torrentes de diversas magnitudes de placeres, aparentemente idílicos, pero perniciosos. Puedo considerar al deseo de los ojos como un sendero que te puede conducir directamente al desengaño y a la desventura, siempre allí, insaciable; susurrando en lo profundo de tu mente que tienes o debes conseguir tal o aquella cosa para satisfacerte. Siempre desaconsejando a lo malo, a lo precario del mundo obtener. El deseo de los ojos es vanagloria, cuya recompensa espiritual es infructífera. Sin embargo el hombre vive indiferente a esta realidad, creyendo evadir con desacierto sus consecuencias, pero válgase saber que esta tarde o temprano dará retribución a este por tal mala manera de proceder y sus ojos verán su propia destrucción y fracaso.

Los resultados de la Santidad

Los resultados de la Santidad

No hace falta examinar a profundidad la palabra santidad para entender la cantidad de virtudes que giran alrededor de ella. En mi opinión creo que la palabra correcta que engloba a la definición de “santidad” es perfección. La santidad es pureza, es en toda su esencia la personificación de la perfección en las actitudes, aptitudes y designios que irradia el ser humano para con sus semejantes cual producto de esta absoluta benevolencia, la cual no puede ser cuestionada ni increpada siquiera por el ser o ente más vil e injusto que quiera arremeter contra ella; la santidad no tiene rivales. El lugar más hermoso para estar y permanecer es la santidad, esta es apreciada grandemente por Dios y sus resultados son inmensamente benéficos para quien realmente la sepa apreciar y la ponga por obra. He aprendido a valorar la santidad tras un largo caminar, caminar lleno de tropiezos, caídas y levantadas que me han hecho catar lo dulce y o amargo de la vida. Conozco cual es la retribución favorable de la santidad y también se de las consecuencias desventuradas de permanecer en un estado de constante pecaminosidad. Manifestado esto doy fe que la vida es más sencilla y llevadera de lo que muchos hemos podido imaginar, de que sus complicaciones y congojas son nada más que el resultado de una vida separados de Dios y de su Palabra que como fruto produce todo los dones de la santidad.

El resultado de tu esfuerzo de acuerdo a tus intenciones.

El esfuerzo es gratificante en gran manera, no solamente por el hecho de llevar a cabo un intento de hacer lo correcto, sino más bien por le hecho de conquistar lo que sea necesariamente imprescindible. Tengo que decir que el esfuerzo, su acción es particularmente efímera, carente de resultados , ya que este (el esfuerzo) es satisfactoriamente momentáneo, poco duradero y eminentemente efímero. El esfuerzo cuya vía y objetivo es el obtener el permanente beneficio de la dicha y satisfacción , se ve sofocado por los fracasos posteriores que le revelan que su culminación no es nada más y nada menos que amargura y desdicha. Al esfuerzo no le queda más que cesar y menguar, dado que este si no esta sostenido de la fe verdadera es insignificante e improductivo.
El esfuerzo humano llevado de manera carnal y egoísta es infructuoso, no lleva frutos consigo, su fin es vacío y perecedero.
El verdadero esfuerzo que lleva al éxito y fin deseado es aquel que lucha y sobre todo pone su confianza en Dios fundiendo como si de hablar de fuego se tratara las tentaciones y malos deseos en el crisol de la convicción inamovible y refrescantemente confortable de la recompensa eterna y gloriosa que ha de llegar a su debido tiempo, tras el paso  de un sinnúmero de vicisitudes necesarias e imprescindibles.  

El simple mensaje de Jesús

El mensaje de Cristo Jesús a lo largo de su vida en la tierra era tan simple en la hora de manifestarse que era entendible a toda persona común y corriente de la época. Incluso en nuestra época podemos fijarnos en la simplicidad del mensaje que de buenas a primeras podemos comprender el gran valor doctrinal y simbólico en nombre de Dios que este contiene. 

Lamentablemente este mensaje emitido por Jesucristo no fue bien recibido por quienes profesaban ser sabios, más solo lo eran en su propio entendimiento ya que les parecía indigno y pesado de aceptar. Lo podemos observar en el evangelio de Juan cuando algunos no aceptaban las “gruesas” palabras que Jesús pronunciaba cuando dijo en Juan 6:58” Este es el pan que descendió del cielo; no como el que vuestros padres comieron, y murieron; el que come este pan vivirá para siempre” Los que estaban con el no comprendieron y asumieron que esta palabra era demasiado dura para aceptarla.

La Biblia de las Américas

Por eso muchos de sus discípulos, cuando oyeron esto, dijeron: Dura es esta declaración; ¿quién puede escucharla? (Juan 6:60)

Aquellos aun no estaban preparados para recibir esta palabra por parte de Cristo ya que no era su hora de comprender y acercarse a Jesús. Jesús entonces lo explicó de manera más comprensible debido a la incapacidad de de comprensión de aquellos por su falta de humildad al interpretar las analogías de Cristo. “El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” (Juan 6: 63) 

La incomprensión de estos discípulos se debía a la falta de fe y humildad genuina para aceptar las palabras del Mesías que había sido anunciado por la ley y los profetas a las que ellos obedecían como judíos tales que eran, más a Cristo el personaje principal de quienes hablaron la ley y los profetas les era desconocido su lenguaje.

Posteriormente Jesús dijo ”Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo ha concedido el Padre”  Analicemos un poco esto; Jesús fue enfático en decir que nadie llegaba a él si el Padre no lo concedía, por lo tanto para estos discípulos incrédulos no era su momento de conocer al Salvador del mundo a causa de su incredulidad y falta de humildad para aceptar el mensaje de Jesús. Las palabras de Cristo les eran no familiares quizá por la extrañeza en que Jesús hablaba, a través de parábolas y analogías. Jesús mismo lo explicaría después dijo:

Mateo 13:13-15 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

13 por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

14 

De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo:

    De oído oiréis, y no entenderéis;

    Y viendo veréis, y no percibiréis.

15 

Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,

Y con los oídos oyen pesadamente,

Y han cerrado sus ojos;

Para que no vean con los ojos,

Y oigan con los oídos,

Y con el corazón entiendan,

Y se conviertan,

Y yo los sane. 

Conclusión

Para concluir este breve ensayo, afirmo con absoluta convicción que el mal radica dentro de las personas, y este se manifiesta con mayor fuerza en áreas que son de vital importancia en lo concerniente a lo espiritual, porque es de allí donde depende nuestra comunión con Dios.

El mensaje de Jesús era muy simple, muy sencillo de comprender, a tal punto que para aquellos sabios en este mundo se les hacía complejo comprenderlo. No lo aceptaban porque les parecía demasiado simple hasta el punto de concebirlo irracional. Eso es lo que pasa en nuestros días, la gente no acepta el mensaje de Jesús por falta de entendimiento, se creen sabios en su propia prudencia y no tienen la suficiente humildad como para aceptar el mensaje de Cristo que fué dedicado exclusivamente para los pobres, menesterosos e iletrados de aquella época. El mensaje de justicia se hizo invisible para los sabios de este mundo. 

Mateo 11:25

 25 En aquel tiempo, hablando Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios e inteligentes, y las revelaste a los niños. 26 Sí, Padre, porque así fue de tu agrado. 27 Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Solo los que tienen el corazón y la humildad como la de un niño podrán entrar en el Reino de Dios.

 Mateo 18:3 “y dijo: En verdad os digo que, si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”

A la deriva

Siento que Dios me abandona, que no hace algo realmente importante; el creer mio es sincero más no veo resultados. Estoy sin mucha fe, no se como hago para escribir cuando no me dan las fuerzas. A veces quisiera morir y descansar de una vez, dado que al conseguir algo en lo espiritual debo buscar la comodidad en cosas carnales.
Debería ser optimista y pensar que Dios no se equivoca, y de hecho así lo creo pero es tanto el tiempo que estoy esperando ver la claridad en mi vida que pienso Dios no se está tomando enserio mi situación.
Me considero una persona con mucha de sin duda, dado que puedo creer incluso lo imposible; más cuando la espera es larga, mi enemigo llega a ser de por si la paciencia.
Estoy triste, francamente quisiera colgar la toalla de la vida, el estrés es abrumador y mi capacidad de soportarlo mínima. Siento que mis sentidos merman sobremanera y que mi alegría ya no es espontánea. Me consuela saber que cuento con mi propia conciencia para consolarme. Amo la noche y su silencio. Esta autocomplacencia emocional por lo menos mitiga un vaivén de sinsabores.
La verdad digo que mi mayor enemigo es el tiempo. No debo de esperar que llegue el día en que pueda ver con ojos de niño la vida; ahora simplemente la veo como un moribundo queriendo ya expirar para hallar descanso. La melancolía toca a mi puerta más seguido, y es tan seguido realmente que hasta creo ya tengo cauterizada mi fe.
La esperanza se dice que nunca se pierde, y eso es verdad, sólo pienso que la fe a causa de la espera puede mermar en gran manera. Los ojos anhelan ver, los oídos oir y el alma sentir.
Yo soy un “anhedonio” en la vida; camino queriendo palpar el placer y la dicha que muchos dicen existe, más yo simplemente a lo lejos la veo.

Las palabras de Jesucristo

Ningún hombre ha hablado así.

Jesús es sin duda alguna el personaje más importante y conocido en toda la historia. Hasta en los tiempos actuales continúa influyendo de manera muy significativa en las vidas de muchos que creemos en él. Una de las razones por las cuales creemos y confiamos en él más allá de saber que ha venido desde el cielo por el Padre que es Dios, es que en su lenguaje, es decir en su doctrina siempre existía una coherencia y argumentos tales que dejaba sin defensa a muchos judíos que cuestionaban su divinidad.

Persistir en la adversidad

Mantener la fe en Dios en circunstancias adversas parece cosa imposible, más esto debería ser una oportunidad para ascender espiritualmente a la obediencia de la perfecta voluntad de Dios.


La adversidad es una barrera que nos impide seguir luchando y esforzándonos con las mismas fuerzas que cuando las circunstancia eran favorables. Esta nos puede quitar la fe, la esperanza, e incluso el amor. La adversidad en la vida de un creyente cristiano puede manifestarse en variadas formas, desde una aparente insignificante pérdida material, hasta una pérdida humana importante, o talvez un sufrimiento diario de carácter psicológico o físico que sea intolerable soportar. Lo cierto es que hay varios tipos de circunstancias adversas que nos ponen una barrera a la confianza, fe y esperanza que teníamos en un principio. Esa confianza sagrada y que estaba enfocada en las promesas y galardones ofrecidos por Dios tan sólo con el mínimo esfuerzo de creer. Al principio es sumamente fácil sentir y pensar y también enfocarse en el objeto de nuestra fe que es Cristo, también hacerlo en eso que anhelamos tener y lograr.
Lo cierto es que, este sentir es color rosa hasta que llega la adversidad, esa indeseable compañera a la que jamás hemos querido tener, pero que con el paso del tiempo comprendemos es de vital importancia para nuestro crecimiento espiritual, ya que a través de esta podemos darnos cuenta si nuestra fe, esa fe que profesamos es íntegra y pura.

Es a través de la adversidad que nos damos cuenta de nuestra sinceridad y fidelidad ante Dios. No es en vano, se que cuesta, pero el fin de esta es la santificacion a través de la fe; si bien está escrito en la Biblia que el justo por la fe vivirá, atravesar y pasar la adversidad con buen ánimo y serenidad es importante para estar de pie ante Dios y ser aprobados y sentirnos aprobados y satisfechos de haber confiado en el Dios que todo lo puede.
Dios cumple sus promesas a su pueblo, no se hace de la vista gorda, muchas veces parece olvidarse de nosotros pero la verdad es que nos está probando para que nosotros mismos nos demos cuenta que clase de semilla somos, buena o mala.
Para concluir quiero decir que Dios nunca me ha fallado, ni le ha fallado a nadie. Disfrutemos sus promesas, estas se cumplirán, sólo depende de nosotros no dejar de creer.

Aferrado al clamor de mi alma

La esperanza es dura de matar

No se rinde cuando de verdad se ama, cuando la ilusión es verdadera, cuando hay algo Divino de por medio. La carne puede flaquear, pero el espíritu abrazado del amor y la fe permanecen fiel a la esperanza.

La intuición del corazón que cree no fallar, que parece engañosa en primera instancia, cuando se trata de cosas vanas e ilusorias es cuestionable para Dios; más para cuando verdaderamente cree, confía y descansa en la seguridad de lo que quiere con fines eternos, es aprobada por el mismo Dios, y deja de ser una simple intuición incierta, para convertirse en una realidad invisible e impalpable, que a la postre se consumará con lo tangible; materialmente real y sempiterno.

Coronavirus Ecuador

Ministro de Salud de Ecuador Juan Carlos Zeballos afirma que Ecuador tiene suficientes recursos sanitarios para enfrentar la crisis del Covid-19

El Ministro de Salud de Ecuador Juan Carlos Zeballos afirmó en la cadena televisiva CNN EN ESPAÑOL que el Ministerio de salud ecuatoriana cuenta con los suficientes recursos en materia de equipos médicos, poniendo en claro también que la ayuda internacional es necesaria ya que se está viviendo una crisis sanitaria no sólo local sino global y todos los países se tienen que ayudar mutuamente.

¿SERÁ LA MUERTE LO PEOR?

La muerte es vista como algo tenebroso , más yo la veo como algo liberador. Si me preguntaras, si la muerte es algo macabro, te respondería que no lo es en demasía. Cuando se piensa en ella, esta nos alivia en cierto grado el dolor emocional, a pesar que conscientemente somos entendidos que esta no es la mejor solución a los problemas y al dolor.
Es duro, es durísimo no sentir placer y alegría día con día. Se vive por inersia cada momento, el gozo está ausente y la ansiedad te acompaña. Prefieres la irrealidad a la realidad.
Solamente me queda resignar a mi condición, que si no es del todo la peor de las cosas, tiene el poder de consumirme.